"Cuando cruzas la línea ya no hay vuelta atrás"Como suele suceder en todas las películas de Woody Allen, encontramos frases geniales, profundas, únicas. Esta frase sobrecogedora, dentro del contexto de la película, resume la trama, expone el dilema que supone traspasar los límites de la moralidad.
Dos hermanos, Terry e Ian, tienen deudas y negocios a los que no pueden hacer frente. Aún así, compran un barco llamado "Kassandra´s dream" para cumplir uno de sus sueños. Siempre he deseado tener un barco como éste", afirma Ian. En medio de esta situación, su tío Howard aparece como una tabla de salvación en su vida: él tiene dinero para solucionar sus problemas. Sin embargo, los ayudará sólo si ellos le hacen un favor que supone traspasar los límites de la ética. "La familia es la familia" es la excusa que utiliza su tío para presionarles. Este hecho provocará que ambos hermanos, especialmente Terry, se planteen hasta donde están dispuestos a llegar. ¿Serían capaces de cometer una injusticia, un crimen? Llegan a planear un crimen "lo más humano posible".
Terry duda. Incluso, en su desesperación, se plantea si Dios existe y si les juzgará por su delito.
A partir de ese momento, vive con la conciencia atormentada. Todos los actos tienen consecuencias. "Ya nada es como antes. Ahora es ahora."
Una película de ritmo lento, dando tiempo a la reflexión, remarcando la agonía lenta de la conciencia. El final es impactante. Casi soberbio.
En definitiva, una nueva película de Woody Allen, una nueva joya del cine. Esencial.